domingo, 19 de abril de 2026

Te sustentará (Biblia. Salmos 55:22)

 Te sustentará (Biblia. Salmos 55:22)

4/4. Sol

Tempo :  90 B.P.M

(1) Base de Salsa | 90 BPM - "Instrumental Percusión" USO LIBRE - YouTube

1.       Echa sobre El Señor tu carga,

él te sustentará,

con la diestra de su justicia

 él te sustentará.

con la diestra de su justicia

él te sustentará

 

2.No dejará para siempre caído al justo,

 con la diestra de su justicia

 él Le sustentará

con la diestra de su justicia

 él Le sustentará.

 

Coro. le sustentará, Le sustentará,

con la diestra de su justicia él le sustentará

 

3.Lleva la carga del Señor,

él te hará descansar.

con la diestra de su justicia,

 él te sustentará. //

Coro. te sustentará,

te sustentará,

con la diestra de su justicia

él te sustentará

 

//Gloria al señor, Dios Todopoderoso,

el que era el que es y ha de venir//

 

lunes, 12 de enero de 2026


Fe ( La)

I

Quien es aquel que duerme en medio de la angustia[1]

Que descansa aun cuando siente al mar rugir

Que no le teme a las mareas poderosas

Que reprende a la tormenta sin dudar

II

Quien es aquel que no le teme al poderoso

Que enfrenta las batallas sin temor[2]

Quien no confía solo en su sabiduría

Que confía ciegamente en su señor

 

Coro

A quien le ha dado Dios[3]

Espíritu de valentía

Espíritu de poder,

Amor y disciplina

para hacer su voluntad

 

 

 

 

MAT 8 MARCOS 4 LUCAS 8

Jesús calma la tempestad

(Mr. 4.35-41Lc. 8.22-25)

23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. 

24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. 

25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! 

26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

 27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen?

 

2 timoteo Testificando de Cristo

Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; 

deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo;

 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. 

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía,

 sino de poder,

 de amor

y de dominio propio.

Espíritu de valentía


 

 



[1] Jesús calma la tempestad. (Mr. 4.35-41Lc. 8.22-25)

[2] 1 Samuel 17

 

[3] 2 Tim 1:7